1) Diferencia clave: bloating vs distensión.

  • Bloating: sensación subjetiva de presión/llenura.
  • Distensión: aumento objetivo del perímetro abdominal (se ve y se mide).

Esta distinción ayuda a orientar: la distensión se asocia más a tránsito/evacuación/alteraciones motoras; el bloating puede estar más ligado a sensibilidad visceral y fermentación.

2) Mapa de causas frecuentes (de más probable a más “a descartar”). 

A.  SII (síndrome de intestino irritable).

  • Combinación de dolor abdominal + cambio del ritmo intestinal.
  • La hinchazón es un síntoma central en muchos perfiles.
  • Estrategias típicas: fibra soluble, ensayo dietético (p. ej., FODMAP limitado), manejo del estrés.

La ACG incluye la dieta baja FODMAP como ensayo limitado en SII.

B.  Disbiosis intestinal: cuando la hinchazón con gases apunta a un desequilibrio de la microbiota.

En muchos casos, la hinchazón abdominal con gases se relaciona con disbiosis intestinal (desequilibrio de la microbiota), que aumenta la fermentación y el gas.

Qué hacer:

  • Probiótico específico: mejor pautado por un nutricionista (por cepas y objetivo), no “uno cualquiera”.
  • Omega-3 como apoyo: puede usarse como coadyuvante para modular inflamación dentro de un plan global.

Idea clave: No basta con retirar alimentos: si el origen es la microbiota, el objetivo es restablecer el equilibrio, no solo tapar síntomas.

C. Estreñimiento y/o evacuación incompleta.

  • Distensión al final del día, alivio parcial tras deposición.
  • Puede coexistir disfunción del suelo pélvico.

La AGA menciona biofeedback como útil cuando se identifica trastorno del suelo pélvico.

D. Dispepsia (problema “más arriba”).

  • Plenitud postprandial, saciedad precoz, ardor, náuseas.
  • El enfoque cambia (hábitos, desencadenantes, revisión de medicación, H. pylori según caso).

E. SIBO (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado).

  • Hinchazón + gas + diarrea (no siempre).
  • Entra en la lista si hay factores de riesgo o síntomas compatibles y se valora test de aliento con criterio.

F. Hábitos y dieta (muy infravalorado).

  • Carbonatadas, alcohol, chicles (aerofagia), comer rápido.
  • Subidas bruscas de fibra.
  • “Falsos saludables” (barritas con polioles: sorbitol/xilitol).

3) Qué hacer antes de tocar dietas restrictivas (plan 10 días).

Objetivo: quitar “ruido” sin prohibir medio supermercado.

  1. Ritmo de comidas: 3–4 comidas, sin picoteo constante.
  2. Velocidad: 20 minutos por comida (masticación).
  3. Carbonatadas y alcohol: recorte directo 10 días.
  4. Café: limita si hay urgencia/diarrea.
  5. Movimiento: 10–15 min caminando después de comer.
  6. Diario mínimo: comida + síntomas + estrés/sueño.

Si con esto la hinchazón baja mucho, muchas veces no necesitas “FODMAP completo”.

4) Qué pruebas tienen sentido (y cuándo).

La AGA enfatiza evaluar por contexto clínico y evitar pruebas indiscriminadas si no hay señales de alarma.

Pruebas a considerar según perfil:

  • Si diarrea + sospecha SII: cribados básicos orientados por clínica (descartar celiaquía, inflamación, etc.). La ACG sugiere serología para celiaquía en SII con diarrea.
  • Si estreñimiento resistente o sospecha de suelo pélvico: valoración funcional y posible biofeedback.
  • Si dispepsia con alarmas: evaluación médica.

5) Señales de alarma (consulta prioritaria).

  • Sangrado digestivo, heces negras.
  • Pérdida de peso no intencional.
  • Anemia, fiebre, síntomas nocturnos.
  • Vómitos persistentes, disfagia.
  • Empeoramiento progresivo reciente.

“Guía rápida”

Hinchazón ≠ siempre gases.
Primero: hábitos + estreñimiento + SII.
Luego: dietas dirigidas (no maximalistas).
Pruebas: solo si perfil lo justifica o hay banderas rojas.

Isabel Soria Medina